Consecuencias del Bajo Peso al Nacer.

La definición de la OMS de nacimiento prematuro es aquel que ocurre antes de las 37 semanas completas de gestación, habiendo dentro de esta categoría tres clasificaciones. “Prematuros tardíos” son los nacidos entre las 32 y 37 semanas, que representan el 84 % del total, “muy prematuros” son los nacidos entre las 28 y 32 semanas, y “extremadamente prematuros” son los nacidos antes de las 28 semanas de gestación. Estos últimos son los que requieren la atención más intensiva y costosa para sobrevivir, según la OMS. En los países desarrollados, estos bebés tienen un 90 % de posibilidades de supervivencia, aunque pueden sufrir discapacidades físicas, neurológicas y de aprendizaje, mientras que en los países de bajos ingresos solo el 10 % sobrevive.
Más de un millón de niños mueren cada año como consecuencia de un nacimiento prematuro, denunció la Organización Mundial de la Salud (OMS), que aseguró que un 75 % se salvaría con tratamientos “muy baratos y efectivos”. Con motivo del Día Mundial de los Nacimientos Prematuros celebrado recientemente, la OMS reclamó que se faciliten los cuidados esenciales a los bebés prematuros.

Tres sencillos tratamientos pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte de cientos de miles de recién nacidos, según destacó la directora de la Alianza para la Salud de la Madre, el Recién Nacido y el Niño de la OMS, Carole Presern.

Entre esos tratamientos se encuentran las inyecciones de esteroides que, administradas a las madres en el momento del parto prematuro evitan que los recién nacidos sufran dificultades respiratorias. Según la agencia sanitaria de la Organización de las Naciones Unidas, este tratamiento se utiliza desde la década de 1990 en el 95 % de partos prematuros en los países desarrollados, mientras que apenas alcanza al 5 % en las naciones en vías de desarrollo pese a su bajo precio (una dosis cuesta alrededor de un dólar).

Otro de los métodos propuestos por la OMS para tratar a los nacidos de forma prematura es el cuidado “madre canguro”, que consiste en fomentar el contacto directo entre la madre y el niño, con este último alojado en el pecho de la progenitora, lo que permite mantener al bebé caliente y facilita la tarea de amamantar. Este tipo de cuidado se desarrolló en 1967 en Colombia como una solución a la superpoblación de los nidos de los hospitales, en los que algunos niños se veían obligados a compartir incubadora.

Los estudios disponibles muestran que las tasas de mortalidad para los bebés que han recibido este tipo de cuidados son las mismas o más bajas que las de aquellos que han estado en incubadoras, según indicó la OMS, si bien lamentó que es un método de cuidado poco extendido. “Una razón que puede explicar su lenta expansión es la falta de información sobre su funcionamiento o que en muchos casos los obstetras, comadronas y enfermeras encuentran difícil aceptar que un enfoque natural pueda ser superior a los caros equipos de alta tecnología”, indicó Presern.

El tercer tipo de intervención propuesto es el uso de antibióticos básicos, como la amoxicilina, para tratar la neumonía y otros antibióticos inyectables que puedan ayudar a los recién nacidos a combatir infecciones.

La prematuridad es un problema mundial, con fuerte asociación a la Mortalidad Infantil y que marca la gran brecha entre los países ricos y pobres ya que mientras en los primeros la supervivencia es  muy alta en los en vía de desarrollo aun con edades gestacionales cerca del término se comporta como la primera causa de muerte.

CUATROS SON LOS PELIGROS FUNDAMETALES QUE GRAVITAN SOBRE EL NIÑO BAJO PESO O DEBIL CONGENITO.

1.- Las infecciones por la inmadurez de sus defensas anti infecciosas.

2.-El enfriamiento por la inmadurez del centro nervioso termorregulador.

3.- La anemia por la inmadurez de los centros formadores de glóbulos rojos y la escases de los depósitos de Fe que tienen lugar sobre todo en el último mes del embarazo.

4.-El raquitismo por la falta de depósitos de calcio, también en el último mes de la gestación y la inmadurez metabólica con dificultades para la asimilación vitamínica.

Los dos primeros peligros se muestran desde el nacimiento y va decreciendo en intensidad a medida que el niño va logrando superar las primeras semanas de vida.

Los dos últimos son retardados, es decir, sus efectos perniciosos no aparecen hasta adentrado el 3er, 4to e incluso 6to mes de vida.

El peligro infeccioso, aunque en regresión continua, persiste durante meses y el volverá a estar presente, junto con la anemia y el raquitismo. Pero junto con todos estos peligros, íntimamente relacionado con ellos y constituyendo la causa inmediata de la mayoría de los accidentes del prematuro viable, hemos de destacar uno por encima de todos: La alimentación.

En efecto, quizás seriamos más exactos si lo definiéramos como el máximo problema del prematuro, pero es que de el deriva el peligro más frecuente cual es el de la aspiración del contenido gástrico hacia la tráquea y bronquios como una de las causas del distress respiratorio del prematuro, tantas veces mortal.

Estos recién nacidos tienen una alta morbilidad, mortalidad y una mayor proporción de secuelas neurológicas.

Dentro de las complicaciones más frecuentes en estos niños podemos mencionar:

1.-Asfixia al nacer (hipoxia, acidosis, hipotensión).

2.- Trastornos metabólicos.

3.-S.D.R (Apnea, EMH).

4.- PCA.

 5.-Hemorragia intraventricular.

6.-Trastornos hematológicos (anemia de la prematuridad, anemia por déficit de Fe, Vita E y ácido fólico, trastorno de la coagulación).

7.-Infecciones ( ECN, bronconeumonía, otras infecciones).

8.-Secuelas neurológicas ( PCI, RM, trastorno del aprendizaje y de la conducta).

9.-Desarrollo físico deficiente.

Fuente: Departamento Provincial de PAMI, DPS Guantánamo