La percepción de riesgo, aliado contra la COVID 19 y el temor a ella

Guantánamo, 3 jun (ACN) El primer taller interactivo de la investigación Autocontrol emocional frente a la Covid-19, de un colectivo de profesores de la guantanamera Universidad de Ciencias Médicas (UCMG), sesionó en la comunidad Ho Chi Minh, del Consejo Popular Sur-Isleta (CP), el segundo con más habitantes de los 10 del municipios de Guantánamo.

Intervinieron en el encuentro inicial sobre este proyecto comunitario de largo alcance, los Másteres en Ciencias Gladys Maynard Bermúdez y Humberto Hodelín Carballo, del capítulo provincial de la Sociedad Cubana de Psicología de la Salud, junto a la presidencia del mencionado CP.

Delegados de circunscripción y otros representantes de organismos y organizaciones de masas de esta barriada se encontraban en la sui géneris reunión, cuyo objetivo fue inculcar en los vecinos la convicción de que “es legítimo sentir temor ante los eventos poco conocidos”, entre los cuales se incluye la pandemia que el país combate con resultados internacionalmente reconocidos.

Aseveraron los integrantes del claustro del centro de altos estudios, que incluso un “poco de aprensión, estado de ánimo con efectos positivos sobre la percepción de riesgo, es una aliada invaluable en tales situaciones, y enemiga de la temeridad y la indisciplina en que incurren muchos irresponsables, a riesgo de sus vidas y las ajenas”.

Cumplir al pie de la letra las rutinas de la protección personal y colectiva, contra el SARS-Cov-2, para lo cual es preciso conocerlas, estudiarlas, es una de las actitudes que contribuirán a minimizar el miedo hacia la pandemia, indicó la especialista Liudmila Vilató Frómeta, también profesora de la UCMG.

Varios participantes, entre ellos la Doctora en Ciencias y delegada de circunscripción María Lescaille Rivero, opinó que es precisamente ese actuar el que “debemos combatir con prisa, porque sin decretarse aún el tránsito hacia la normalidad es palpable que la familia no ejerce el control que se desea sobre los niños y adolescentes en su radio de acción”.

Explicó que ante la presión de la mayoría contra el consumo de bebidas alcohólicas, una de las conductas que atenta contra el aislamiento, hay integrantes de la comunidad, en su mayoría jóvenes, han escogido para practicarlas la noche y la madrugada, en que la vigilancia es menos severa o inexistente.

Leandro Sánchez Rodríguez, vicepresidente del Consejo, opinó que la normalidad a que se regrese debe ser sustentable, para lo cual debe aprovecharse la experiencia, “no tanto de lo que nos ha salido bien, sino de lo que nos ha salido mal, y ser más previsores incluso que en la actual etapa, porque habrá más libertad de movimiento…y peligro, si se desobedece lo normado.

Podría hasta producirse un evento de contagio de magnitud desconocida para la provincia, si se persiste en el exceso de confianza, y en la desobediencia, aseveró.

Enriquecieron el intercambio criterios de los participantes en torno a las decisiones del Consejo Nacional de Defensa y el Ministerio de Salud Pública para proteger a la población, sobre todo la más vulnerable, durante esta encrucijada en que solo un sistema social como el que impera en Cuba puede proteger a su población y ayudar a la de otros países.

Fue unánime la coincidencia en que entre ellas sobresalieron, por su probada efectividad, la adecuada y oportuna asistencia a los contagiados y sospechosos de serlo, el aislamiento social, la atención del sistema de atención a la familia instituido mucho antes de la COVID-19, la divulgación directa e indirecta de esas medidas, y el alerta constante sobre la peligrosidad del enemigo al cual aún enfrentamos, y del cual nosotros mismos somos hospederos.

Como afirmó una de las investigadoras, la batalla contra el Aedes y las enfermedades que trasmite es compleja, pero no tanto como la que libramos contra el coronavirus, porque no es un mosquito el que la trasmite y la propaga, sino nosotros mismos.

Fuente: Agencia Cubana de Noticias (ACN)