
Las conclusiones publicadas recientemente por el equipo de investigadores de McGill en la revista Nature Communications abogan en favor de una exploración más concienzuda del papel de las hormonas sexuales en las mujeres con cáncer y de las ventajas potenciales de medicamentos anti-estrógenos, como el tamoxífeno, en el tratamiento de los cánceres homono-independientes que se propagan en el hígado.
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