Diferencias entre la inseminación artificial y la fecundación in vitro

Muchas parejas están deseando convertirse en papás y formar una familia. No obstante, esto no es tan fácil cuando surgen problemas de fertilidad en alguno de los progenitores y no consiguen el esperado embarazo. Para ello, existen diferentes métodos de reproducción asistida que facilitan el proceso en caso de infertilidad tanto femenina como masculina.

¿Qué se debe hacer en esta situación? En primer lugar, es importante consultar cada caso en particular en una clínica de fertilidad en Madrid o en la ciudad donde residas para conocer las diferentes opciones y seleccionar la más adecuada.

Las principales técnicas de reproducción asistida son la inseminación artificial y la fecundación in vitro. Sin embargo, ¿sabes cuáles son las diferencias entre estas dos procedimientos?

Inseminación artificial

La inseminación artificial es una técnica que consiste en depositar una muestra de semen dentro del útero en el momento de la ovulación. Sirve para concentrar los espermatozoides y reducir la distancia entre el óvulo y los espermatozoides para, de este modo, incrementar las posibilidades de fecundación.

Fecundación in vitro

La fecundación in vitro se encarga de unir el óvulo y los espermatozoides de manera artificial en un laboratorio. ¿Cuál es el proceso?

Primero se realiza una estimulación de los ovarios para que maduren al menos entre 6 y 8. En el momento en que vaya a tener lugar la ovulación, se elabora una punción de los ovarios, dirigido por una ecografía, para recoger los óvulos. Una vez se obtienen en el laboratorio, se recoge una muestra de semen y se juntas ambos para conseguir la fecundación. Por último, una vez han pasado entre 3 y 5 días, se coloca el embrión fecundado dentro del útero.

Diferencias de estas dos técnicas de fecundación

Los dos métodos de reproducción asistida ayudan a que la mujer se quede embarazada. No obstante, podemos observar una serie de diferencias:

La fecundación

En la inseminación artificial, la fecundación se realiza de forma intrauterina. Es decir, tiene lugar en el cuerpo de la mujer. Por otro lado, la fecundación in vitro se realiza en un laboratorio y na vez el embrión está formado, se inserta en el útero de la madre.

Los donantes

En las dos técnicas, los espermatozoides pueden proceder de donantes. Sin embargo, solo en la fecundación in vitro los óvulos pueden proceder de una donante.

Estimulación ovárica

La inseminación artificial requiere de una estimulación ovárica mínima para evitar el riesgo de un embarazo múltiple. Mientras, en la fecundación in vitro es imprescindible la estimulación para conseguir entre 5 y 8 óvulos. Esta técnica suele conllevar un embarazo múltiple en algunas ocasiones, ya que se insertan varios óvulos para conseguir una fecundación con éxito.

Procedimiento y éxito

La fecundación in vitro se realiza elaborando una operación quirúrgica a la mujer y la fecundación tiene lugar en un laboratorio. Por tanto, es una técnica más costosa económicamente, pero su éxito es mucho mayor. Se obtiene un incremento de un 60% de posibilidades de lograr el embarazo. En cambio, la inseminación artificial es un método más sencillo y las posibilidades de conseguir la fecundación solo aumentan un 15%.

Por tanto, después de conocer sus diferencias y características, podemos determinar que la inseminación artificial se recomienda a parejas más jóvenes que llevan poco tiempo intentado lograr el embarazo. Cuando la pareja es más madura o los problemas de fertilidad de alguno de los progenitores son más complicados, la fecundación in vitro será el método más indicado para convertirse en papás.

Si tienes dificultades para quedarte embarazada, deberás acudir a una clínica especializada en fertilidad. De esta forma, podrás conocer cuáles son los problemas de infertilidad y elegir el mejor método para ser mamá en función de tu caso en particular.

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